
El pediatra detenido en Santa Fe por abuso tendría denuncias previas
La víctima más reciente dialogó con los medios y contó lo que pasó durante una consulta por la salud de su hija.
La Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia de Santa Fe, detuvo a un médico pediatra de 40 años que se desempeñaba en un sanatorio privado de la ciudad, en el marco de una causa en la que se lo investiga por presunto abuso sexual simple. La medida fue ejecutada a través del Área de Investigación de Violencia de Género, Sexual y Familiar de la Región I.
La causa se inició a partir de la denuncia presentada por una joven de 26 años, quien manifestó que el hecho ocurrió el pasado 20 de julio durante una consulta médica. En cumplimiento de una orden dispuesta por la fiscal Vivian Galeano, personal de la PDI detuvo al profesional —identificado por sus iniciales E.A.— en un domicilio ubicado en Pío Pandolfo al 8900, en el norte de la capital provincial.
En diálogo con LT10, Jemima, la denunciante, relató cómo sucedieron los hechos: "Estaba bastante congestionada, incluso peor que mi hija. Me acerqué a la guardia del sanatorio y nos atendió este médico pediatra. Atendió a mi nena adecuadamente. En un momento de la consulta, me dijo: 'Ah, vos estás peor'. Le dije que sí y comenzó a preguntarme qué medicamentos estaba tomando. Se ofreció a escucharme los pulmones y, aunque me sorprendió la propuesta, acepté pensando que lo hacía de buena fe".
"Es médico y uno siente confianza en ese momento. Yo ya me había atendido en otro sanatorio, pero pensaba que no perdía nada con que me revise", continuó la joven.
Según el relato de la víctima, la situación derivó en un manoseo no consentido durante el examen físico: "Yo tenía puesto un buzo, una remera y un top deportivo. Él comenzó a levantarme la ropa hasta llegar al corpiño, que me quedaba muy ajustado. Empezó a meter las manos por debajo. Quedé paralizada, en shock. Mi única reacción fue decirle: 'Están mis pechos'. Él no dijo nada y continuó con el estetoscopio".
Jemima señaló que la situación ocurrió en presencia de su hija pequeña y que el comportamiento del profesional la atemorizó: "Tenía la respiración agitada. Fue un momento sumamente incómodo en el que me paralicé; no me salió hacer nada. Trataba de buscar una explicación en mi cabeza, pensando si yo había malinterpretado la situación, porque uno deposita la confianza en un médico".
A partir de la difusión pública del caso, surgieron testimonios que indican que el pediatra contaría con antecedentes y denuncias previas por episodios similares. Según detalló la denunciante, tras publicar su relato en redes sociales comenzó a recibir mensajes de distintas personas que le advirtieron sobre hechos pasados; entre ellos, el testimonio de una expareja del acusado que refirió un presunto abuso a una menor de edad y el reclamo de una excolaboradora del Hospital Mira y López sobre una situación irregular en el ámbito hospitalario.
Al tomar conocimiento del caso, las autoridades del sanatorio mantuvieron una reunión con la denunciante para informarle que el profesional había sido desafectado de la institución y de los centros de salud privados vinculados.
Asimismo, desde el Ministerio de Salud provincial se confirmó la suspensión del médico en la órbita pública, donde realizaba guardias de reemplazo en el Hospital Iturraspe y concurrencias en el Hospital Mira y López, con la prohibición expresa de ingresar a los efectores mientras avance la investigación judicial.
El viernes posterior al hecho, la joven radicó la formal denuncia en el Centro Territorial de Denuncias. La causa se encuentra a cargo de la Unidad Fiscal de Género, Sexual y Familiar del Ministerio Público de la Acusación (MPA).