
Rafaela: Compraba motos por internet y pagaba con billetes falsos
La Justicia federal condenó a dos hombres por comprar siete motos y un teléfono celular.
El juez federal de Santa Fe Emilio Rosatti condenó a dos hombres por varios hechos de estafas cometidos en la ciudad de Rafaela, casi diez años atrás: se descubrió que pagaron las compras de siete motos y un teléfono celular con billetes falsos.
Las condenas fueron impuestas en el marco de un juicio abreviado en el Tribunal Oral Federal en lo Criminal de Santa Fe, acordado por el fiscal auxiliar Guillermo Gschwind, los acusados Joel Santiago Ríos y Ángel Hernán Leguizamón y la defensa a cargo de la defensora pública oficial Rebeca Mazzón y el defensor particular Héctor Curi Huespe.
Los hechos ocurrieron entre enero y febrero de 2017, y la investigación comenzó en marzo de ese mismo año cuando varias personas denunciaron haber pautado ventas a través de un sitio online que fueron pagadas con billetes falsos.
La maniobra para estafar
La investigación, que estuvo a cargo de la Justicia federal de Rafaela, permitió determinar que Ríos y Leguizamón desplegaron una maniobra sistemática y repetida en varias oportunidades, hasta lograr ejecutar la compra de siete motos y un teléfono celular.
Primero, seleccionaban a sus víctimas a través del sitio de compraventas maspocovendo.com; una vez que obtenían los datos de los vendedores, iniciaban el contacto y la negociación de la compra a través de WhatsApp, con identidades falsas: Ríos se presentaba como "Carlos Saavedra", "Walter Sánchez" o "Ariel".
Una vez pautada la transacción, el supuesto comprador alegaba que no podía concurrir en persona al punto de encuentro, y que iba a enviar a un "comisionista" al domicilio del vendedor para retirar el vehículo junto con la documentación a cambio del pago en efectivo. En la realidad, era el propio Ríos quien se presentaba en ese rol para concretar el intercambio.
Ríos pagaba con billetes de $500 agrupados en fajos que tenían sellos con las inscripciones "Caja" y "Banco Central de la República Argentina", haciendo creer a los vendedores que se trataba de dinero retirado directamente de una entidad bancaria.
Además, seleccionaban horarios nocturnos para concretar el pago, a fin de que la visibilidad sea reducida y que a los vendedores se les dificultara advertir las deficiencias en los billetes, como la falta de relieve o la repetición de números de serie.
Finalmente, formalizaban la entrega del bien adquirido mediante la firma de boletos de compraventa que presentaban una estructura y contenido idéntico en todas las operaciones.
Siete motos y un teléfono celular
En la causa judicial se acreditaron ocho hechos de compra o adquisición de bienes que fueron pagados total o parcialmente con billetes apócrifos de $500: una moto Honda CG Titan vendida a cambio de $29.000; la víctima recibió 54 billetes falsos de $500. Una moto Honda XR pagada con 61 billetes falsos de $500; otra moto Honda XR a cambio de 160 billetes falsos de $500.
Los imputados también compraron dos Honda Tornado: una 250 a cambio de 126 billetes falsos de $500, y otra a cambio de 130 billetes falsos de $500; además, compraron una Honda Titan a cambio de 65 billetes falsos de $500 y una Yamaha YBR 125 a cambio de 42 billetes falsos de $500. Finalmente, compraron un teléfono celular Samsung S6 a cambio de 15 billetes falsos de $500.
Denuncia y detención
Cuando los vendedores advertían que habían recibido billetes falsos, radicaron las respectivas denuncias. La maniobra fue interceptada y desmantelada a través de un operativo coordinado entre una de las víctimas, la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe y la justicia federal.
Una de las víctimas, que había vendido la moto Honda Titán, volvió a ser contactado para una nueva operación. La víctima advirtió a la Policía de Investigaciones y se montó un operativo para dar con los estafadores.
Así, el 8 de marzo de 2017, los efectivos policiales desplegaron el procedimiento e interceptaron un automóvil Suzuki Fun en el que se desplazaban Ríos y Leguizamón. Al requisar el vehículo, la policía incautó un sobre con siete fajos que sumaban $70.000 en billetes falsos de $500: en el lugar se constató que la moneda presentaba numeraciones de serie repetidas y carecía de relieve.
También se secuestró en el interior del automóvil un sello fechador y otros elementos de interés para la causa.
Ese mismo día realizó un allanamiento en la vivienda de Ríos, en la localidad de Sunchales; allí se secuestraron dos sellos de madera con los cuños "Caja" y "Banco Central de la República Argentina", utilizados para dar apariencia bancaria a los fajos; más fajos de billetes apócrifos acondicionados con fajas de seguridad falsas del Banco Central; siete teléfonos celulares, siete tarjetas SIM (Claro y Personal), tres cajas de teléfonos, dos notebooks y dos pendrives.
También se secuestraron cinco cédulas de identificación vehicular, un automóvil Peugeot y tres motocicletas vinculadas a los hechos.
Billetes falsos
La Sección Scopometría del Departamento Científico Forense de la PDI confirmó técnicamente la falsedad de los billetes, mientras que la Inteligencia Criminal Estratégica peritó los teléfonos e identificó las conversaciones de WhatsApp con los damnificados.
Dada la escala de la falsificación de moneda y la repetición del modus operandi, todas las denuncias radicadas que eran tramitadas por la justicia provincial se unificaron y se remitieron al Juzgado Federal de Rafaela.
Así se pudo precisar que Ríos actuó como el autor y cerebro de la maniobra, coordinando los contactos, acopiando el dinero falso y confeccionando los instrumentos respaldatorios, mientras que Leguizamón se desempeñó como partícipe secundario, prestando su colaboración para el traslado y la efectivización de las entregas.
Condenas
Ríos fue condenado como autor del delito de expendio de moneda falsa en concurso ideal con estafa, en concurso real con encubrimiento doblemente agravado (por la gravedad del delito precedente y por haber actuado con ánimo de lucro) y falsificación de sellos oficiales, a 3 años de prisión de efectivo cumplimiento, ocho meses ya cumplidos en prisión preventiva en 2017, y el resto a cumplir en libertad condicional.
En tanto, Leguizamón fue condenado como partícipe secundario por los mismos delitos atribuidos a Ríos, y deberá cumplir un año y medio de prisión de ejecución en suspenso. Durante el plazo de dos años, ambos condenados deberán fijar domicilio y someterse al cuidado del Patronato de liberados.
Finalmente, se dispuso la confiscación en favor del Estado del automóvil Suzuki Fun (utilizado para cometer los hechos) y de tres motos (marcas Corven, Yamaha y Honda) producto o provecho de las maniobras delictivas; además se ordenó la destrucción formal de la totalidad de los billetes falsos secuestrados y reservados en secretaría.
Fuente: AIRE.-