
San Cristóbal: la familia de Ian Cabrera demandará a los padres del asesino
Luis Hilbert, abogado de la familia de Ian Cabrera, cuestionó que el seguimiento del adolescente pase ahora al fuero de familia.
El sobreseimiento del adolescente que protagonizó el ataque en la Escuela Normal Mariano Moreno N.º 40 de San Cristóbal abrió una discusión sobre qué fuero debe supervisar las medidas de resguardo y tratamiento. El fallo del juez José Boaglio se fundamentó en que el acusado tenía 15 años cuando ocurrió el hecho, el 30 de marzo de 2026, por lo que resultaba inimputable bajo la legislación aplicable en ese momento.
El ataque provocó la muerte de Ian Cabrera y dejó a otras ocho personas heridas. Tras la resolución conocida este martes, la querella cuestionó la oportunidad de trasladar el seguimiento al fuero de familia, mientras el adolescente permanece alojado en una institución de Venado Tuerto.
En conferencia de prensa, Luis Hilbert, abogado de la familia de Ian, explicó que el planteo distingue dos cuestiones: la imposibilidad de imponer una condena penal y la necesidad de mantener la supervisión de las medidas actuales dentro de la justicia penal.
Qué cuestiona la querella
Hilbert señaló que la reforma que redujo la edad de imputabilidad a 14 años entró en vigencia después del ataque y no puede aplicarse de manera retroactiva. Según explicó, bajo el régimen correspondiente a la fecha del hecho, el adolescente no puede ser llevado a juicio ni condenado penalmente.
Sin embargo, sostuvo que eso no resuelve la discusión sobre el seguimiento. “Creo que hay un apresuramiento en dictar el sobreseimiento”, expresó al cuestionar que la resolución derive ahora las actuaciones al fuero de familia.
El abogado insistió en la gravedad del caso y en la necesidad de evaluar las condiciones del adolescente antes de modificar el esquema de intervención. “Si hay un plazo, perdón, ¿para qué el apuro?”, planteó.
Según detalló, en las audiencias participan profesionales de psiquiatría y psicología, junto con organismos de salud mental, niñez y del sistema penal juvenil, quienes aportan información sobre su evolución.
El alojamiento no fue modificado
Hilbert aclaró que el juez hizo lugar al pedido de sobreseimiento de la defensa, pero no autorizó el cambio de institución solicitado para que el adolescente fuera a vivir con su padre en Entre Ríos.
De acuerdo con su relato, los equipos intervinientes todavía no habían dado su conformidad para ese traslado. La permanencia en Venado Tuerto y el pase del seguimiento al fuero de familia son, por lo tanto, decisiones diferentes.
Consultado sobre una eventual reinserción y el regreso a una escuela, el abogado evitó formular una conclusión clínica. “Yo soy abogado, esa pregunta más que todo la tendrían que responder los psiquiatras y los psicólogos que lo atienden”, respondió.
También confirmó que la resolución fue apelada y que deberá intervenir la Cámara Penal de Rafaela, ya que San Cristóbal no cuenta con un tribunal de alzada en ese fuero. El reclamo apunta a que el control de las medidas continúe bajo supervisión penal.
Acciones contra familiares y el Estado
En paralelo, Hilbert informó que la familia impulsa reclamos por la vía civil. “En este momento nosotros estamos ya iniciando acciones contra el papá, contra la mamá, contra el abuelo”, señaló.
Respecto del abuelo, sostuvo que le atribuyen responsabilidad por las condiciones en las que estaba guardada el arma utilizada en el ataque. Se trata del planteo de la querella, que deberá ser evaluado en las instancias correspondientes.
El abogado agregó que también consideran que existen responsabilidades vinculadas con la escuela, el Ministerio de Educación y el Gobierno provincial. En ese marco, indicó que ya presentaron un reclamo administrativo como paso previo a una eventual demanda judicial contra el Estado.
El dolor de la familia
Más allá de las diferencias jurídicas, Hilbert describió el sufrimiento que atraviesan los padres de Ian y la dificultad de explicarles los alcances del fallo.
“La familia en este momento tiene un inmenso dolor por todo lo que ha pasado”, expresó. Contó que mantiene contacto frecuente con ellos, viaja a San Cristóbal y los acompaña durante el proceso.
“No hay una palabra que pueda alcanzar para aliviar la tristeza que tienen ellos por la pérdida de su hijo”, sostuvo.