
Una guía de la UBA busca detectar a tiempo señales de riesgo suicida en jóvenes
El trabajo fue elaborado por un equipo de la Facultad de Psicología y reúne criterios para la prevención, detección y abordaje.
Un equipo de especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), encabezado por Martín Etchevers, titular de la Secretaría de Investigaciones de esa institución, elaboró una “Guía breve para la prevención, detección y abordaje de la conducta suicida en jóvenes”. El material busca unificar criterios para que los profesionales de la salud puedan identificar de manera temprana posibles situaciones de riesgo en adolescentes y adultos jóvenes.
Según explica el documento, el principal objetivo es asistir a los equipos de salud en la prevención y detección rápida de señales de alerta, además de brindar herramientas para implementar respuestas inmediatas ante situaciones de riesgo suicida. La propuesta fue desarrollada a partir de la evidencia científica disponible y del aporte de profesionales e investigadores argentinos.
Uno de los aspectos destacados del trabajo es que no se trata solamente de una recopilación de información internacional. Para su elaboración se tuvieron en cuenta las características del contexto argentino y se incorporaron instrumentos de evaluación adaptados y validados en el país. La guía también señala que, debido a que el conocimiento sobre esta problemática se encuentra en permanente evolución, debería ser revisada y actualizada periódicamente.
El material incluye además datos recientes del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0). Entre abril de 2023 y octubre de 2025 se notificaron intentos de suicidio, de los cuales el 61% correspondió a mujeres. Sin embargo, la proporción de episodios con resultado mortal fue considerablemente mayor entre los varones, alcanzando el 10,8%, frente al 2,1% registrado entre las mujeres.
Los adolescentes y jóvenes aparecen como uno de los grupos con mayores tasas de notificación. De acuerdo con la guía, entre los 15 y 19 años se registraron 124 intentos cada 100.000 habitantes, mientras que entre los 20 y 24 años la cifra fue de 114 cada 100.000. En el primer grupo, además, la tasa de intentos en mujeres duplicó a la de los varones, aunque estos últimos presentaron una proporción considerablemente mayor de episodios con resultado mortal.
El trabajo encabezado por Etchevers apunta así a fortalecer una intervención temprana frente a una problemática compleja, que requiere detectar señales de alerta y ofrecer respuestas adecuadas desde los distintos ámbitos de atención. La guía busca que los profesionales cuenten con criterios comunes y herramientas específicas para evaluar el riesgo y actuar de manera oportuna.
Fuente: Agencia NA.