
Uno de los grandes desafíos ya no es crear nuevas herramientas contra el VIH, sino lograr que lleguen a todos
La OPS advirtió que miles de personas siguen siendo diagnosticadas tarde o permanecen sin tratamiento.
La lucha contra el VIH atraviesa un momento de grandes avances científicos, pero también enfrenta el desafío de garantizar que las herramientas disponibles lleguen de manera oportuna y equitativa a todas las personas que las necesitan. Ese fue el mensaje central que llevó la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a la Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2026), donde llamó a redoblar los esfuerzos para eliminar el VIH como problema de salud pública en las Américas.
Durante la apertura del encuentro, el director de la OPS, Jarbas Barbosa, aseguró que la región cuenta hoy con más recursos que nunca para prevenir, diagnosticar y tratar la infección. Entre ellos mencionó la profilaxis preexposición (PrEP), tanto en su versión oral como inyectable de larga duración, las pruebas rápidas, la autotoma para el VIH, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno al tratamiento. Sin embargo, remarcó que el verdadero reto es que estas innovaciones estén disponibles para toda la población, sin importar el lugar donde viva o su situación social.
Los resultados muestran que los avances son concretos. Según los datos más recientes, las muertes relacionadas con el sida en América Latina y el Caribe disminuyeron un 46% entre 2010 y 2025. Solo en 2024, el tratamiento antirretroviral evitó unas 117.000 muertes, mientras que el acceso a la PrEP creció de apenas 35.000 personas en 2020 a más de 326.000 en 2025, reflejando una expansión sostenida de las estrategias de prevención.
Aun así, la OPS advirtió que persisten importantes brechas. Cerca de uno de cada tres nuevos diagnósticos de VIH continúa realizándose de manera tardía, lo que reduce las posibilidades de un tratamiento temprano y aumenta el riesgo de complicaciones. Además, alrededor de 900.000 personas que viven con el virus en América Latina y el Caribe todavía no reciben tratamiento.
Esta situación también repercute en otras enfermedades asociadas. La organización recordó que la tuberculosis continúa siendo la principal causa de muerte entre las personas con enfermedad avanzada por VIH, una realidad que podría reducirse mediante diagnósticos más precoces, un inicio rápido del tratamiento y una mejor continuidad en la atención dentro de los sistemas de salud.
Con el objetivo de acelerar los progresos, la OPS presentó durante AIDS 2026 la Alianza para la Eliminación del VIH en las Américas, una plataforma regional que busca fortalecer la cooperación entre gobiernos, comunidades, organismos internacionales, universidades, sector privado y organizaciones de la sociedad civil. La iniciativa apunta a coordinar esfuerzos para alcanzar la meta de eliminar el VIH como problema de salud pública antes de 2030.
Además, el organismo impulsó el denominado Camino hacia la Eliminación del VIH en las Américas, un marco basado en evidencia científica que permitirá a los países medir sus avances, detectar las brechas existentes y orientar políticas públicas más efectivas para ampliar el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
Para la OPS, el conocimiento y la tecnología ya no son el principal obstáculo. El desafío pasa ahora por sostener el compromiso político, mantener la inversión en salud, combatir el estigma y la discriminación e integrar la atención del VIH con otras enfermedades como la tuberculosis, las hepatitis virales y las infecciones de transmisión sexual. "La innovación solo cambia vidas cuando las personas pueden acceder a ella", resumió Barbosa al remarcar que ningún país podrá alcanzar este objetivo de manera aislada.
Fuente: OPS/PAHO.